Los ganadores del VI Premio Joven Profesional, Expedito Bezerra y Lucas Panobianco debutan en la exposición para transportar a los visitantes a sus orígenes, a través de experiencias sensoriales. El proyecto trae la sencillez de la arquitectura vernácula, partiendo de formas orgánicas y utilizando materiales naturales, combinados con la contemporaneidad, con elementos modernos y objetos de arte, complementando armoniosamente la propuesta, en la búsqueda de lo ancestral. La neutralidad de los colores, mayoritariamente en tonos cálidos, combinado con el ruido del agua, genera una sensación de seguridad. Al ingresar al lugar, el visitante tiene una sensación de abrigo y refugio. La iluminación es el punto clave del espacio, con el objetivo de crear un ambiente escénico.