El interiorista Lauro Machado aporta ligereza, confort y mucha personalidad en este espacio pensado para momentos estimulantes y acogedores. “Los momentos íntimos son necesarios para recuperar energías. Un bálsamo diario”. La composición presenta un equilibrio único entre la solidez de las piedras y la ligereza de la luz natural, explorada a través de la abertura situada junto al banco. Su integración es perfecta con la iluminación artificial, con puntos de luz cálida que pueden favorecer momentos de relajación o prepararte para el inicio o el final de un día. La silla Menna, de Sergio Rodrigues, fue elegida por su concepto, en armonía con la obra de Lauro Machado. “La pieza fue diseñada y pensada para romper los límites lineales de los años 1970, además de tener una forma peculiar en su base, en forma de canguro”.