La propuesta del living es un viaje en tres momentos — encuentro, compartir y recogimiento en el Auterium, espacio de introspección, silencio y oración, orientado a la conexión con lo sagrado. Inspirado en su vivencia monocular, el arquitecto concibió un projects que articula aromas, texturas y Braille, ampliando la experiencia más allá de la vista. Piezas firmadas por Ronald Sasson — sofá Catamarã y mesa Flower — y Roberta Banqueri — sillón Hug — dialogan con la artesanía sergipana de Heloísa, Inah Ribeiro y Joelma. Inserido en el concepto de outdoor living y en contacto directo con la naturaleza, el espacio propone la arquitectura como mediadora de la espiritualidad.