La propuesta es no quitar el foco de lo que da vida a los proyectos: el arte. Con un toque industrial, el área de trabajo tiene mesa, estantería y trípode y a ella se suman las butacas esparcidas por el espacio, algunas autorales, en cuero pintado al estilo Pollock y otras al estilo venteje. En las paredes, además de abstractos, llama la atención el lienzo que destaca al personaje Pato Donald, con marco rococó y el panel en acero oxidado y fondo en led.