El atardecer es un cuadro perfecto, irrepetible, que cambia cada segundo. Ser testigo de uno es una excusa para tomar un descanso. "A través de texturas, fibras y elementos naturales, creamos en balcones y losas la oportunidad de reconectarnos con el cielo, el mar y su mágico encuentro en el horizonte. La terraza nos recibe con formas orgánicas, manteniendo la privacidad con las plantas, sin necesidad de más paredes.