Todo el simbolismo asociado a las flores desde la antigüedad y que involucra temas como el amor, la belleza, la perfección, la fertilidad y el nacimiento, sirvió de base para el proyecto de las arquitectas Anete Weber y Rafaella Marques en su segunda participación en la exposición. La suavidad guió la elección de tonos terrosos, rosados y formas delicadas, opciones en sintonía con la cartera de aromas Mels Brushes, disponible en la habitación. Deléitate con los perfumes, pero no olvides fijarte en el techo, donde se colocó una obra de origami de la artista Verônica Jamkojian.