Una pareja paulista enamorada del noreste: estos son los personajes imaginados por las arquitectas Cristiane Pepe, Maria Clara Marback y Ecatherina Brasileiro para habitar el loft de 124 m². Inspirándose en la naturaleza, utilizaron madera, fibras y tonos tierra para crear una apariencia relajada en todo el espacio. También está la influencia de la biofilia, representada por un pórtico cubierto de musgo del desierto. En la decoración destacan muebles diseñados por diseñadores brasileños, esculturas de la artista bahiana Nádia Taquary y piezas de macramé de artesanía regional.