Crear y ejecutar la identidad de un lugar para conectarse es siempre un desafío. Debutando en CASACOR, el dúo Ada Caroliny y Gérsica Borges, buscaron referencias en la arquitectura grecorromana con la idea de priorizar los arcos donde las líneas curvas son protagonistas, generando movimiento. La paleta fluctúa en matices de blanco que aportarán una sensación de comodidad con el uso de texturas. Las obras de arte expuestas aportarán un toque de color creando una atmósfera vibrante. Para realzar el objeto más valioso del entorno, se prestó especial atención a la iluminación.