El proyecto preserva elementos originales de la casa, como la altura de 5,30m y el piso de tablones que forma un delicado diseño, rescatando la memoria del espacio. La propuesta trae fluidez, con todos los proyectos integrados y bañados por la luz natural. El mobiliario moderno convive en armonía con piezas afectivas, creando un diálogo entre el pasado y el presente. Este encuentro se extiende a la tecnología, donde la arquitectura de época contrasta y se complementa con los equipos Electrolux.