Acogedor es la palabra que mejor define el salón diseñado por las arquitectas Fernanda y Flávia Ogata. Titulado Alma, el espacio representa el infinito privado del hogar, un ambiente relajado, que refleja un estilo de vida que busca valorar los espacios privados en detrimento de los espacios públicos, grandes e impersonales. El concepto se traduce en curvas suaves y sutiles, la elección de tonos pastel y el uso de materiales y texturas que transmiten calidez y bienestar. La tecnología, parte integral de la rutina de la mayoría de las personas, también está presente en cada detalle del espacio. Así, el ambiente puede denominarse: ligero y sincero, dedicado a los jóvenes en cuerpo o mente, que anhelan un hogar cómodo y relajado.