El proyecto de Jéssica Cândido y Bruno Gabriel nos invita a reflexionar sobre Corpo & Morada y cómo la arquitectura y el diseño influyen en nuestro bienestar físico y mental, despertando sensaciones a través de los ambientes. La bodega se inspiró en antiguas tiendas de abarrotes, puntos de venta de productos, encuentros e intercambio de historias. La elección del material pretende despertar sentimientos y recuerdos afectivos. Los profesionales utilizaron el diseño biofílico para conectar a los humanos con la naturaleza, promoviendo el bienestar y el confort emocional.