El dúo de arquitectos Ney Lima y Walléria Teixeira presentan el espacio de una bodega con un diseño exclusivo de 130 m². El objetivo es transmitir al entorno la experiencia de disfrutar del buen vino. La inspiración proviene de la vida cotidiana y de los viajes. En línea con la temática de la exposición 2024, las referencias actuales unen elementos que remiten a las memorias afectivas. Obras de arte, electrodomésticos, iluminación y nuevos estampados en la carpintería marcan el proyecto.