Inspirada en la mujer que construye su propia historia con autonomía y afecto, la bodega es un espacio sensorial y femenino, concebido para desacelerar, sentir y celebrar el tiempo. También está marcada por una atmósfera intimista y de permanencia. La iluminación cálida y difusa, en tonalidad ámbar, crea un projects suave y acogedor. La paleta de colores está compuesta por tonos naturales, siendo la madera la protagonista del proyecto. La inspiración viene de la simbología del propio ámbar - una resina que preserva memorias a lo largo de los siglos - y también de la fuerza femenina, que habita los espacios con delicadeza y propósito. Todo esto crea un lugar, donde el tiempo se siente con presencia y profundidad, con cada detalle pensado para proporcionar confort, belleza y funcionalidad. El mobiliario es una mezcla de diseño brasileño con elementos preservados de la Casa Nuestra Señora de las Mercedes.