El espacio consta de un recibidor con un baño de 11m², que invita a los residentes a frenar, experimentar el tacto y encontrar la paz. Elementos naturales, como el mármol y los revestimientos de madera, acercan el confort de la naturaleza. Además, las curvas del espacio y la irregularidad de las piedras demuestran que la belleza no es regular ni obvia, sino que puede ser esculpida, transformando algo ordinario en algo espectacular.