De nombre antagónico, el espacio multifuncional se adapta a sus diversas posibilidades de uso. Son 84 m² que albergan lo mejor del mobiliario brasileño, obras de arte, tecnología de punta y minería. Inspirándose en los antiguos vestíbulos, el arquitecto creó un ambiente que brinda momentos felices sin que la casa salga de su rutina. El espacio está lleno de materiales naturales, como la madera, que reviste paredes y techo, y el suelo de cuarcita "Frassino". Un amplio banco fabricado en chapa de roble armoniza con el ambiente y lo transforma en uno luminoso y acogedor.