Del diccionario noruego surge la palabra que inspira el entorno del arquitecto Gustavo Martins. Significa "vivir". “Casa Å LEVE trae en su nombre el concepto del proyecto y se materializa en el vínculo entre el artesano y el diseñador, resaltando el acto de creación”, define. Con referencias de la arquitectura escandinava, el espacio valora las texturas y el uso de materiales naturales, como la piedra y la madera, que favorecen el confort y el bienestar. El uso de luces LED y abundante iluminación natural reduce el consumo energético y aporta confort visual.