La habitación del bebé captura en 25 m² la sofisticación, sabiduría y belleza del pueblo Mbundu. Se trata de una de las etnias más numerosas de Angola, representada por la figura de la reina Njinga, de los reinos Ndongo y Matamba, símbolo de resistencia y liderazgo contra la colonización portuguesa. Imbuida de su ascendencia, la arquitecta diseñó todo el mobiliario, así como el papel pintado, la alfombra y el ajuar, rescatando elementos de esa cultura, como la paja, la madera, el hierro, el fique y el paisaje de la sabana africana.